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Mi relación con Narciso:la identidad narcisista

A casi seis años de haberme divorciado, aún sigo procesando todo lo que viví en esa relación. Si bien no puedo tirar la piedra y esconder la mano ya que la atracción hacia este tipo de dinámicas fue producto de la relación con mi propia madre, aunque no tengamos esa personalidad narcisista a nivel clínico, jugamos constantemente a serlo; nos paseamos con descuido sobre la fina línea de caer en ello.


Suelo no darme permiso de ser la víctima de estas interacciones, pero, al final del día, termino ocupando ese lugar. Así que aquí van las últimas noticias sobre los descubrimientos de mi codependencia.


Esta semana me sentí muy frustrada porque un individuo que aparece y desaparece en mi vida, pretendiendo tener algo conmigo de nuevo, hizo acto de presencia. Siempre empieza diciéndome que desea estar conmigo, se avienta discursos sobre casarnos o la profunda necesidad que tiene de estar a mi lado, y, de un momento a otro, deja de escribir o responder. En esta ocasión añadió algo nuevo a la conversación: «Prométeme que siempre me serás honesta». A lo que respondí: «¿Qué es para ti la honestidad?». ¿Con qué cara se atreve a mencionar eso cuando él mismo no es honesto? Pero bueno, le seguí el juego. Cabe aclarar que a esta persona ni siquiera la veo en persona; todo se queda en mensajes.

Me harté e hice lo que suelo hacer cuando algo en mi vida carece de claridad y los involucrados no pueden comunicarse con honestidad: abrí el mazo de cartas de Tarot y evalué muy bien qué preguntar (porque la clave de todo siempre es la forma en la que formulas la pregunta). «¿Quién es verdaderamente esta persona? Muéstramelo. ¿Quién es en referencia a mí? ¿Quién soy yo para él?». Y sí, ya te puedes imaginar la respuesta: esta persona vuelve a ti por seguridad, por saber que alguien está ahí para él cuando allá afuera sus relaciones fallan.


¿Sabías que esto forma parte de un comportamiento narcisista? Se llama Future Faking (fingir un futuro). Básicamente consiste en hacer promesas sin la menor intención de cumplirlas, solo para retenerte, construir una certeza de aire y controlar a la persona en el presente buscando un alivio emocional momentáneo. No te avisa que solo está jugando y, si le señalas lo absurdo de lo que dice, se molesta y deja de hablarte hasta que vuelve a sentir la misma necesidad.

Al verlo con claridad, solo me quedó borrar, bloquear y venir corriendo a mi diario a escribir todo lo que sentía: de nuevo caí.


Aquí viene lo más importante: revisar en qué momentos de los últimos meses se había dado esta conducta con mis padres (ya fuera ejercida por mí o hacia mí). Y vaya... en las interacciones con mi madre son constantes; están de forma sutil, siempre ahí, latentes como un corazón en sus últimos momentos, pero aún vivo.



En meses pasados, mis guías me pedían que volviera a soñar, a soñar en grande. Pero no me lo permití. Descubrí que ya no me doy permiso de "hacerlo" (no de ese tipo de sueños que te exigen ir tras ellos). El costo de hacer me pesa en el corazón; sé lo que se necesita, conozco con claridad cada paso y, ¿sabes?, no estoy dispuesta.

Me puse a analizar mejor cómo había llegado a esto: soy un Sol en Piscis, se supone que soy la fantasía andante, ¿y no tengo permiso de soñar? Descubrí que cuando en el pasado soñé, asumí mi responsabilidad e hice lo que tenía que hacer para obtenerlo. Pero al final hay un factor que nadie te advierte, algo que no podemos controlar y que se escapa de tus manos: el factor humano de los demás.


Aquellos individuos que no están de acuerdo con tus sueños y que, por sus propias limitaciones, trabajan para bajarte de la nube y recordarte sutilmente que "así no es la vida", que "eso no se puede" o que "madures". Y de vuelta a mi relación con Narciso: la identidad narcisista requiere que la orbites, que le ayudes a cumplir sus sueños y mantengas estable su vida, pero no está dispuesta a apoyar con verdadera honestidad y empatía a quien la alimenta emocionalmente.


Garbage Gifts (o regalos basura): no siempre son cosas materiales, también pueden ser actitudes diseñadas para denigrar, probar límites o provocar una reacción. Según estas identidades, te están "poniendo a prueba" para ver si realmente deseas lo que sueñas, asumiendo el rol de jueces que evalúan si te lo mereces.

Volví a caer. Pero ahora no fue alguien externo; esta vez fui yo. Mi propia versión narcisista está saboteando el que vuelva a aferrarme a mis sueños y siga construyéndolos, prefiriendo trabajar por la paz, el apoyo y la estima de mi madre.



Cuando pienso en un sueño por lograr, en mi diálogo interno surgen dos posturas: una me dice «Aww, ese momento va a ser genial, pero no quiero lo que viene antes ni las consecuencias»; la otra dice que la meta en sí no es tan atractiva, pero me motiva el proceso previo o el resultado final. En uno busco una emoción o sensación momentánea; en el otro, una experiencia real del proceso.


Hace dos años y medio estaba cumpliendo uno de mis sueños: vivir de mi pasión, de lo que se me da fácil y además disfruto. Pero una ola del destino golpeó a mi puerta. Algo estaba pendiente, algo llamaba mi atención y requería una desintoxicación; una limpieza de patrones tan profundos que necesité quitar todas las distracciones, vaciarme y empezar de nuevo.

Countering: es llevar la contraria de manera crónica con el objetivo de generar un conflicto y dejarte sin energía. Sí, a eso suena esta constante lucha con mis patrones de conducta del pasado y del presente. Mi propia identidad me estaba llevando la contra; terminé exhausta y sintiendo que volvía a cero.



El narcisismo se vive de muchas formas. Según mi experiencia y observación, una vez que creces expuesta a él, se vuelve casi una adicción; y no siempre requiere de un tercero: a veces eres tú misma siendo fiel a esa conducta aprendida. Esa «versión narcisista propia» no es maldad ni egoísmo patológico, sino una coraza o un mecanismo de defensa que desarrollamos para protegernos del dolor.


A veces los monstruos de nuestra infancia solo eran el reflejo de un futuro, creados no para asustarte, sino para «protegerte».

El miedo a la oscuridad en nuestra niñez era el presagio de nuestra propia sombra, esa que tendríamos que enfrentar en la adultez. Por eso, aquí te comparto un workbook que en este proceso me ha ayudado a identificar en dónde vuelvo a caer "lo que te choca, te checa" o "desde donde tomas decisones". Si te interesa realizar un cita de Sesión de Claridad con tarot entra aquí.


Gracias por leerme. La intención de compartir esto es que podamos elevar a la conciencia (y no solo al entendimiento racional) estas dinámicas de vida. Si sientes que a alguien le puede servir, ayúdame compartiendo este post. Mil gracias.



 
 
 

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